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Una sociedad inclusiva distribuye su desarrollo de manera equitativa entre quienes la integran beneficiando a toda la población. Sin embargo, en Chile las mujeres, los adultos mayores, las personas en situación de discapacidad, la comunidad LGBTIQ+, los pueblos originarios, los migrantes, los niños, niñas y adolescentes, sufren diariamente discriminaciones educativas, económicas, sociales, laborales, maternales, étnicas, etarias, culturales, religiosas, de género, identidad y orientación sexual, perjudicando sus derechos y oportunidades. 1. Potenciaremos la educación sexual, inclusiva y diversa en los establecimientos educacionales no sólo para formar una comunidad educativa respetuosa y consciente de sus derechos, sino que también para crear instancias de participación donde los niños, niñas y adolescentes puedan ser escuchados. 2. Aumentaremos el porcentaje de contrataciones obligatorias, tanto en empresas privadas como instituciones públicas, a personas de pueblos originarios, discapacitados, mujeres, migrantes y de la comunidad LGBTIQ+. 3. Estableceremos la paridad en los cargos públicos y privados.
Estamos en deuda con los adultos mayores que han contribuido al desarrollo económico. No es posible que sigan esperando por una retribución digna. 1. Garantizaremos un sistema de pensiones público, solidario y con ahorro colectivo que mejore su calidad de vida, respetando la propiedad privada de los ahorros acumulados.
Está demostrado que el crecimiento de una sociedad es compatible con la sustentabilidad. 1. Protegeremos a toda la naturaleza no sólo de las empresas, sino que también de los turistas y sus visitantes de cualquier destrucción y/o contaminación. 2. Regularemos el derecho a acceder libremente a los cerros y montañas de nuestro alrededor de manera organizada, establecida y responsable para disminuir el impacto medioambiental. 3. Defenderemos los Derechos de Agua modificando el obsoleto Código de Aguas de la cuantificación, administración, gestión y fiscalización de este recurso natural.
El aumento de la delincuencia se debe a la desigualdad social. Es por esto, que debemos potenciar las oportunidades para emparejar la cancha. Sin embargo, también debemos frenar los delitos reformulando la institución policial, modernizando el sistema de prevención y haciendo efectiva la penalización. 1. Reformularemos toda la institución policial solicitando transparencia y responsabilidad en los hechos graves de abuso, violencia, corrupción, violaciones y robos de los funcionarios, ejerciendo una nueva mirada respecto a la seguridad y orden público. 2. Modernizaremos y organizaremos el sistema de prevención de los delitos en cada barrio, sector, comuna y distrito, para hacer operativas las alertas y persecuciones. 3. Ejecutaremos un plan de seguimiento a los casos de la Justicia para poder hacer efectivas las penas.
Para un desarrollo económico justo y sostenible es fundamental contar con una regulación en materia laboral. 1. Definiremos el derecho al trabajo digno, con mejores salarios y promoción de relaciones dialogantes, justas y equilibradas entre empleadores y trabajadores para convivir de manera equitativa, eficiente y productiva. 2. Apoyaremos a las Pymes para que puedan crecer implementando tecnología y digitalización otorgando financiamiento y herramientas que mejoren su capacidad de gestión empresarial. 3. Impulsaremos una regulación que establezca una bonificación impositiva a las empresas que se acojan al sistema (10x), es decir, que la diferencia entre el ingreso menor y mayor de la organización no pueda sobrepasarse en 10 veces.
El derecho a la salud se debe garantizar a través del establecimiento de un sistema de salud universal sustentado en los principios básicos de la seguridad social, y la responsabilidad del Estado. 1. Estandarizaremos la calidad de los servicios de salud para que todos tengan acceso de manera integral e inclusiva, adecuada, oportuna, y acorde a las necesidades del distrito. 2. Incluiremos la salud mental como un derecho fundamental para la vida y el bienestar de una persona. 3. Acompañaremos a las personas en su Planificación Familiar, es decir, en las prácticas orientadas al control de la reproducción y/o adopción, permitiendo escoger la cantidad de hijos otorgándole protección a la familia en su estabilidad económica y emocional, tanto a padres como a madres. 4. Todas las comunas tendrán acceso a una farmacia estatal o municipal que les permitirá abaratar los costos en medicamentos.
La educación que soñamos para Chile es posible, y tiene como fundamento el país y la sociedad en la que queremos vivir. Requerimos de una política educativa que logre mayor equidad y justicia educativa. Una educación de este tipo es fundamental para una verdadera democracia, en la que todas y todos participen en la vida social y política con iguales oportunidades. 1. Renovaremos la educación pública con un enfoque de derechos, inclusiva y no sexista. 2. Velaremos porque cada establecimiento educacional tenga los mismos estándares de calidad que los colegios particulares pagados para que los padres y apoderados no deban endeudarse por entregar una mejor educación, sino que opten por el proyecto educativo. 3. Priorizaremos une educación flexible que permita una formación integral que promueva la igualdad, la cooperación y la educación cívica como fortalecimiento a la participación ciudadana y a nuestra democracia.
Un buen vivir requiere que repensemos el transporte de las personas en la ciudad, tanto en lo inmediato como en términos más estructurales. Hoy vemos que uno de cada dos pasajeros que antes usaba el transporte público en Santiago, ha decidido bajarse de éste.; mientras que a nivel país hay un alza sostenida en el uso de autos nuevos y usados. Esto aumenta la congestión, reduciendo la calidad de vida y los tiempos con la familia, afectando incluso la salud. 1. Apoyaremos el diseño de un nuevo plan de transporte público para descongestionar la ciudad. 2. Ampliaremos la red de ciclovías para fomentar el uso de transportes alternativos que reduzcan la contaminación. 3. Incentivaremos al trabajo flexible, por turnos o en el mismo distrito para no sólo disminuir la congestión y la contaminación, sino que también los tiempos de traslado priorizando una mejor calidad de vida.
1. El acceso a internet gratuito y de calidad hasta en el rincón más aislado del país, será una de las principales consignas para que todos tengan derecho a la información. 2. Buscaremos la manera de simplificar y facilitar el acceso a la información para que la ciudadanía vuelva a confiar en el funcionamiento de las instituciones públicas. 3. Fortaleceremos la participación ciudadana desde la educación básica hasta la colaboración con diferentes organizaciones sociales.
Cuando hablamos de Dignidad, nos referimos a los Derechos Humanos básicos que debe garantizar el Estado. Para eso, no sólo necesitamos con urgencia estandarizar la red de salud, renovar la calidad de la educación, facilitar el acceso a una vivienda y evolucionar hacia una sociedad de progreso equitativo e inclusivo, sino que también: 1. Capacitar a todas las personas vulnerables para una eficiente reinserción social. 2. Entregar herramientas que les permita desarrollarse en un rubro o iniciar una actividad. 3. Tener un sistema único colaborativo que beneficie a los más necesitados.
Considerando los problemas de calidad y acceso a la vivienda, es urgente pasar desde un modelo tradicional de vivienda social, hacia un modelo de viviendas inclusivas e integradas. 1. Facilitaremos el derecho y el acceso a una vivienda. 2. Flexibilizaremos los beneficios del subsidio al arriendo (transitoriedad y crecimiento familiar), en un contexto en que los precios de la vivienda han aumentado, lo que se ha traducido en una reducción en las opciones de quienes optan a un subsidio de compra.
El deporte, la recreación y la actividad física representan áreas claves para enfrentar los desafíos post COVID-19. Además, contribuyen significativamente en diversas áreas como la salud física y mental de la población, su bienestar, el rendimiento escolar, el sentido de pertenencia y la inclusión. Por todo esto, urgen intervenciones que permitan que más chilenos y chilenas puedan hacer más deporte, y que este deje de ser un amplificador de la desigualdad que aqueja a nuestro país. 1. Presentaremos un programa que permita disponer de instalaciones deportivas de manera gratuita para que todos puedan recrearse o ejercitarse como corresponde. 2. Apoyaremos financieramente a los competidores de todas las ramas deportivas. 3. Incentivaremos a niños, niñas y jóvenes de zonas vulnerables a participar de cursos deportivos como medio de integración para combatir la pobreza y adicciones.
La cultura históricamente ha sido la última prioridad del gasto y las políticas públicas. Los números hablan por sí solos: el año pasado, el gasto público en este ámbito bajó de un 0,4% a un 0,3%, muy lejos del 2% recomendado por la UNESCO y en contraste con el aporte del sector del 2,2% del PIB nacional según cifras del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Estadística. 1. Entregaremos apoyo financiero a los artistas que se han visto afectados durante casi 2 años por la pandemia. 2. Fomentaremos y facilitaremos el acceso a los financiamientos estatales para entregarles un impulso a los proyectos culturales. 3. Aumentaremos el porcentaje del gasto público en la Cultura, las Artes y el Patrimonio.
En Chile se invierte muy poco en Ciencia. Sólo tienen medio punto del PIB en gasto de Innovación y Desarrollo (I+D), con un escasísimo aporte privado. 1. Aumentaremos el porcentaje de inversión para potenciar las capacidades que tienen los estudiantes de investigación, tecnología, ciencia, robótica, electrónica e innovación. 2. Aprovecharemos nuestros recursos naturales para generar un futuro sustentable. 3. Financiaremos los proyectos líderes para lograr ser un país destacado por el desarrollo de sus ideas innovadoras para evitar la emigración de los estudiantes.